57. Un día cualquiera, a la deriva, en el Cabo de Hornos del mar de la psicodelia

Ya pueden escuchar este último hit de Los Muebles en My Songs de este blog.

Tambien ya está disponible el myspace del grupo:
Qué cosa tan tremenda!

56. Apuntes sobre Efraín Barquero, Premio Nacional de Literatura 2008


El poema no es más que el silencio de todos los poemas


(publicado en periódico MARCHA, edición del 7 de Noviembre del 2008)


Extranjero, te doy el frío
El frío sin nombre de mi mano en la tuya
Un puñado de cenizas perfumadas
No te doy el silencio
Es el trigo oscuro de mi boca.

-El Viento de Los Reinos, 1967.


Efraín Barquero, desde el principio un nombre infrecuente, casi extranjero, una mezcla de tierra y agua, de sabio y provinciano. Nombre que con muchos intervalos, desde hace cincuenta años, aparecía en la cubierta de libros con títulos enfáticos: La Piedra del Pueblo, La Compañera, El Viento de los Reinos, La Mesa de la Tierra. Libros de versos extensos, revelados con el rigor y la fe de quien tiene por reino la palabra, y crea mitos y liturgias propios.

Efraín Barquero, venerado por algunos, absolutamente desconocido por otros. Parco, hermético, siempre existe tras de él esa amplia necesidad de reconocerlo. Su último paso por Chile, le mereció la obtención de los principales premios literarios y hoy es el nuevo Premio Nacional de Literatura. De pronto, el nombre de Efraín Barquero invade las páginas de prensa y se inmiscuye entre notas deportivas y de farándula. Y por curiosa extravagancia, el más hermético de los poetas, el más contrario a la publicidad, el que ha hecho del silencio y el anonimato una actitud frente a la vida, se transforma en el eje central de nuestra poesía contemporánea.

Lamentablemente, raras veces los poetas se equivocan cuando ven el futuro. Hace 150 años, Baudelaire describía rasgos inherentes de nuestra actual sociedad: "Llegará el día en que los jóvenes soñarán con huir de su casa, no para encerrase en una buhardilla a escribir versos inmortales, sino para competir en innobles comercios con sus padres". La democracia chilena, me recuerda esas pinturas italianas del Renacimiento en las que unos hombres, tendidos sobre losas frías, son torturados, mientras otros miran hacia otro lado, con aire perfectamente distraído. El número de los desinteresados es pasmoso y restringen, por cierto, el lugar reservado al poeta. Se cree frívolamente que la poesía es un objeto de lujo, una moda adolescente, no una forma de enriquecer la condición humana o de transformar la vida. Por eso, el Premio Nacional de Literatura ha sido otorgado con justicia al poeta que se revela contra nuestra época, y que ha creado una obra que es una sola larga frase sin censura, un solo poema que es el silencio de todos los poemas. Que ha construido, para quien quiera habitarla, una patria hipnótica, una flor cuyo centro crece mientras más lo miras, hasta ser más grande que el lugar donde estás.

Su poesía, -quizá gracias a esa parquedad- constituye un ejercicio de modestia y rigor, de ironía y lucidez, de fidelidad e inventiva. Los motivos del viaje y de la geografía, su filiación con el pueblo, el sentido de pérdida, el re-encuentro con la infancia, la fragilidad de la experiencia y lo provisional de la memoria son temas que aparecen recurrentemente desde Árbol Marino (1950) y que cierra con su último libro El Pan y el Vino (2008). En definitiva, acaso su mayor logro fuese escribir una poesía inesquivable, de primer orden, pero en un tono menor. Detrás de ese tono épico con que nos golpean las portadas de sus libros, su obra subraya la importancia de los poetas menores. Sus construcciones verbales no son grandiosas porque no se propuso que lo fueran. El diseño es más bien de tamaño humano. Pero son de una importancia enorme. Ahí están sus extraordinarios poemas de viaje y sus textos de lo cotidiano, verdaderas joyas, testimonios de ese poder de otorgar a las cosas otro orden al comenzar un poema y, a pesar de la nítida orquestación que trasluce en sus composiciones, jamás abandona su obstinada necesidad por dejar constancia de un mundo esencialmente impermanente y descentrado.

A Efraín Barquero lo conocí en 1998. Me lo presentó Jaime Valdivieso, por esos años prácticamente el único vínculo de amistad que mantenía con Chile. Llegaba desde Francia, su segunda patria. Nunca supe si eran tan reales sus intenciones de radicarse en el país, pero hizo el esfuerzo. Se instaló en un pequeño departamento en calle Mosqueto y junto a su esposa, Elena Cisternas Franulic, salimos unas cuantas veces a caminar por la ciudad. “Todo poeta tiene su Elena” solía decir en voz baja. Participamos de unas lecturas en la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile, junto a la extraordinaria Stella Díaz Varín. Por esos años, Andrés Pérez reestrenaba su Popol Vuh y nos invitó en honor de la visita del poeta, a una de sus funciones en primera fila. De pronto desapareció. En silencio, volvió a Francia, no sin antes dejarnos esa sabiduría del decir pequeño, siempre fiel a ese instinto de confiarse a una estrella invisible. También ese es un arte, o como lo pensaba Pound, la tarea de toda una vida.

55. When the deal goes down



a/c Bob Dylan

Tr. Santiago Barcaza S.



En la quietud de la noche
En la anciana luz del mundo
Donde la sabiduría se nutre de conflictos
Mi perturbado cerebro trabaja en vano
Por entre la oscuridad de los senderos de la vida
Cada oración invisible
Es como una nube en el aire
El mañana sigue dando vueltas
Vivimos y morimos
No sabemos por qué
Pero yo estaré contigo
Cuando el trato se acabe


Comemos y bebemos
Sentimos y pensamos
Lejos, calle abajo desaparecemos
Río y lloro y me obsesiono
Por cosas que nunca anhelé ni quise decir
La lluvia de medianoche sigue al tren
Todos llevamos la misma corona de espinas
Alma con alma, nuestras sombras ruedan
Y estaré contigo
Cuando el trato se acabe


Bien, la luna da luz y brilla en la noche
Cuando apenas siento su fulgor
Aprendemos a vivir y luego a perdonar
Por la ruta que estamos destinados a seguir
Mas frágiles que las flores, estas preciosas horas
Nos mantienen tan estrechamente vinculados
Vienes a mis ojos como una visión de lo cielos
Y estaré contigo
Cuando el trato se acabe

Bien, corté una rosa y floreció en mi ropa
He seguido las corrientes sinuosas
Oí el ruido ensordecedor y sentí alegrías pasajeras
Se que no son lo que parecen
En estos dominios terrestres
Llenos de desilusión y dolor
Nunca me verán poner mala cara
Te debo mi corazón y esa es toda la verdad
Y estaré contigo
Cuando el trato se acabe.

54. Vida de Muebles



por Gonzalo Maier
Revista Qué Pasa, edición del 29/8/08.

53. Spiderman y Los Muebles

Aunque faltan varios meses para que cumpla 34, mientras grababa la última canción de Los Muebles, en los Estudios Triana, me puse a filosofar sobre esta condición de tener la edad de Cristo, si conozco verdaderamente mis defectos y mis virtudes, sobre las cosas que debiese arrepentirme, etc. Y me acordé de Chateaubriand y su Vida de Rancé: el hombre que se arrepiente es inmenso, pero quién querrá hoy ser inmenso sin ser visto?. Estaba algo distraído, cuando el asistente del sonidista nos interrumpe: Abajo los busca un tal Peter Parker, le digo que suba?. No alcanzamos a mirarnos cuando Spiderman nos interrumpe. A continuación, parte del breve diálogo que sostuvimos:
- Ustedes son Los Muebles?
- Si
- Vengo a decirles que yo sufro como ustedes
- Conoces nuestras canciones?
- He conocido bastantes cosas para poder renunciar a casi todas
- Oh, podríamos decir entonces que eres una Araña con corazón de Mueble?
- No niego ya nada, puesto que todo puede afirmarse
Antes de seguir su camino, le pedimos a Spiderman nos ayudara con la grabación, y que no era necesario usar la máscara con nosotros:

- Esta máscara es mi prodigioso esfuerzo, cotidiano, obstinado. El esfuerzo del secreto, sin esperanza ni amargura, simple y bello como un rostro enmascarado, un hombre sin ser visto tocando una guitarra azul...

52. Canal Laitec


Canal Laitec. El murmullo de las aguas, la frescura. Una hebra de algas da vueltas sobre el rancio suero espumoso. Cuando cae la noche, una angustiada plenitud planea sobre las aguas silenciosas. Entiendo entonces que si los griegos plasmaron la idea de la desesperación y la tragedia, lo hicieron siempre a través de la belleza, y lo que ésta tiene de opresor. Es una tragedia que culmina. En cambio, el espíritu moderno plasma su desesperación partiendo de la fealdad y de lo mediocre. Para los griegos la belleza es el punto de partida. Para occidente, una meta que pocas veces se alcanza. Yo no soy moderno.

51. Asunción

Este bolero lo escribí para un cortometraje del que nunca supe cómo quedó. La protagonista era una abuelita llamada Asunción, que de repente era sorprendida bailando con un muchacho de no más de 25 años: el espíritu de su esposo muerto de manera trágica. Esa escena la acompañaba este bolero que al menos alcanzamos a grabar con el grupo Werken. Pueden escucharla, buscando la canción en la columna de al lado, en my songs. Espero les guste.


ASUNCIÓN

Autor:
Santiago Barcaza S.
Compositor: Mauricio Gallardo – Ignacio Iturra
Intérprete: Werken


La vida
Es un palacio de tres ventanas
Y ninguna puerta

Y en la satisfacción
Aun sientes
La necesidad de su alma

Él vino y se fue
Tal vez lloraste un poco
Y olvidaste después


Los ríos
Terminarán de alcanzarnos
Y los cruzaremos a pie

Y en la resurrección
Junto al mar
Veremos todo apagarse
Porque aquí nada
Quedará

Cubre mi amor con tu luz
Tanta sombra
Soledad
Aquí piensa mi ser
Aquí muero de amor
Aquí lucho
Por reencontrar al fin
Un beso tuyo

Cubre mi amor con tu luz
Tanta sombra
Ten piedad
Aquí piensa mi ser
Aquí muero de amor
Y tus besos
Son suficientes
Para agitar el mar

Bailemos
En la penumbra
Hasta deshacernos.

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Otros vínculos de Werken en este blog:

45. Testamento de una guitarra

19. Werken

50. Una jóven y vieja mujer

No puedo abandonar a Yeats. Me he obsesionado con este grupo de poemas de los cuales les ofrezco dos. Poemas escritos y reescritos por todas las razones de la poesía, poemas que son también una historia de cómo mediante la integración gradual de estas razones, la existencia en la poesía resulta más real que la existencia en el tiempo, más real porque es más válida, más válida porque es más auténtica.
Para un poeta que traduce, el simple hecho de re-crear un poema puede parecerle una forma de resolver el problema de la verdad. Belleza y verdad, el antiguo dilema, me obsesiona. Yeats sacrificó su carrera poética por elegir entre las dos. Sea como sea, Yeats deja espacio para lo invisible, del mismo modo como sus poemas me acompañan en el pensamiento cuando me muevo por estos paisajes.


Una jóven y vieja mujer

William Butler Yeats

Tr.: Santiago Barcaza S.


II

Antes de que el mundo fuera hecho


Si hago las pestañas oscuras
Y los ojos más brillantes
Y los labios más púrpura,
O pregunte si todo está bien
Desde el espejo antes del espejo,
No aparece la vanidad:
Estoy buscando el rostro que tuve
Antes de que el mundo fuera hecho.

Qué si estimo a un hombre
Como si fuese querido
Y mi sangre está fría en ese momento
Y mi corazón insensible
Por qué debería pensarme cruel?
O que es traicionado?
Yo haría que a él le gusten las cosas que habían
Antes que el mundo fuera hecho.

IX


Una última confesión


¿Cuál fue el alegre muchacho que más me agradó
De todos cuantos yacieron conmigo?
Respondo que mi alma entregué
Y en el dolor amé,
Mas gran placer me dio un muchacho
Al que amé físicamente.

Libre del cerco de sus brazos
Reía al pensar que era tal su pasión
Que él imaginaba que yo entregaba el alma
Cuando sólo existía el contacto de dos cuerpos,
Y reía sobre su pecho al pensar
Que igual entrega hay entre las bestias.

Di lo que otras dieron
Después de quitarse la ropa,
Mas cuando el alma del cuerpo se despoje
Y desnuda vaya a lo desnudo
Aquel a quien halló encontrará allí dentro
Lo que ningún otro conoce.
Y dará lo suyo y tomará lo suyo
Y regirá por derecho propio;
Y aunque amó en el dolor
Tanto se aferra y se cierra,
Que ningún ave diurna
Osaría extinguir tal placer.

49. Breve novela de amor III


Mrs. Matzner

Cuánto dura un día en la oscuridad. ¿Una semana? El fuego se ha apagado y empiezo a sentir un frío espantoso. Debería arrastrarme al exterior pero entonces me abrasaría el sol. Temo malgastar la luz mirando las pinturas y escribiendo estas palabras. Morimos, morimos, morimos ricos en amantes y tribus y sabores que degustamos en cuerpos en que nos sumergimos como si nadáramos en un río. Miedos en los que nos escondimos como en esta triste gruta. Quiero todas esas marcas en mi cuerpo. Nosotros somos los países auténticos, no las fronteras marcadas en los mapas con los nombres de hombres poderosos. Sé que vendrás y me llevarás al palacio de los vientos, a tu lago sagrado. Solo eso he deseado, recorrer un lugar como ese contigo. Con nuestros amigos, una tierra sin mapas. La lámpara se ha apagado y sigo escribiendo a oscuras.


Mr. Matzner

Sólo admiro los paisajes que he admirado ya. Siempre vuelvo a ellos, solo. Un lago entre colinas hechas de prados y árboles en bastidores sucesivos. Este es el lugar sagrado que no descubrí junto a ella y que junto a ella no puede aparecer de repente el dios. Aquí sacio mi sed de mito, por muy extravagante que le parezca. Aquí se aclaran todos mis pensamientos actuales. Y aunque hemos pasado por tantas y tantas cosas, mis ojos con los de ella ya nada ven. ¿Quién sabe cuantas cosas me han ocurrido? Excelente pregunta para plantearle mi summa. Esto duele, pero volveré cuando sienta el valor para hacerlo. Y una vez de regreso, volveré al viaje si tan sólo así encuentro la palabra que iba a salvarme. ¿Quién sabe de cuántos modos distintos veré aún mi pasado?


Otras breves novelas de amor en este blog:


Próximo post el Miércoles, 7 de Mayo del 2008: Una jóven y vieja mujer

48. Hasta el fin del mundo

Hasta el fin del mundo, Wim Wenders, 1991

Una mujer persigue al hombre que ama, pero él, por un buen motivo -tal como dice-, la rehuye por todo el mundo. Ella, a su vez, es perseguida por otro hombre que la ama, pero al cual ella no ama. A estos tres los persiguen un par de delincuentes que quieren recuperar el dinero (lo robaron de un banco, pero la mujer se lo robó a éstos para ir tras su amado). También hay un detective contratado primero por la chica y después, sucesivamente, por los otros personajes para seguir el rastro o para escapar de quien toque en cada momento. O sea, un enredo bastante grande, especialmente si se desarrolla en el transcurso de un viaje vertiginoso. En todo caso, al final, a nuestro detective ya no lo contrata nadie y decide meterse en la historia por su propia cuenta porque también se ha enamorado con locura de la mujer. Y al terminar la película se sabe que sólo ha habido un único amor verdadero en todo este trasiego sentimental.

El viaje comienza en Venecia, sigue por el sur de Francia hasta París, de allí a Francfort y Berlín, y después a Lisboa y Londres, desde donde saldrán inesperadamente de Europa para ir a Tokio. De Tokio van a San Francisco pasando por los Mares del Sur, y de allí a Cuba, Río de Janeiro y Dakar. Entonces cruzan el Sahara hasta Casablanca, donde toman un barco de vuelta a Venecia, al origen de este alocado viaje.
No todos los personajes llegarán allí con vida -todas las historias de amor son historias de tragedias- algunos se quedarán en el camino.



47. Chilenos en peligro

Rayadito
Aphrastura spinicauda



Gaviotín Chico
Sterna Lorata


Bandurria de la Puna
Theristicus branickii


Cuervo de Pantano
Plegadis Chihi


Pez Alfombra
Piscis Desolae

46. ¡Cuídalos!


45. Testamento de una Guitarra

Autor: Santiago Barcaza S.

Compositor: Mauricio Hanna

Arreglos: Mauricio Gallardo
Intérprete: Werken




Habiendo llegado el tiempo / en que sombras tocan mis restos / y se apagan / los pequeños acordes / habiendo llegado a este tiempo

Y como las tiernas astillas / abren de pronto sus mantos / sus redondas bocas amargas / habiendo llegado a este tiempo

No poseyendo más / entre el cielo y la tierra / que mis cuerdas / que este tiempo / decido hacer mi testamento

Y perdida ya toda esperanza / de ver las manos que me tocaron / y descansar junto a ellas junto a ellas / mar adentro y / no poseyendo más que este tiempo

No poseyendo más en fin / que el recuerdo de las noches / y la serena delicadeza / de mi forma de mi forma

No poseyendo más / entre el cielo y la tierra / que mis cuerdas / que este tiempo / decido hacer

mi testamento:

Les dejo

el tiempo

todo el tiempo.

(En MY SONGS, pueden escuchar una versión improvisada grabada en uno de los ensayos del grupo)



44. Raymond Carver


Nunca me gustó mucho Raymond Carver. Hasta ahora sólo había leído Bajo una luz marina y uno que otro relato, siempre a la merced de pésimas traducciones. Por eso la aparición de sus últimos poemas, en un lugar como éste, al fin del mundo, me ha cautivado como si estuviera ante un último libro de un poeta ancestral, profundo y sabio. Su segunda esposa, su compañera y poeta Tess Gallagher, escribe: “Éste es un último libro y las cosas últimas, como sabemos, tienen sus derechos. No nos necesitan, pero con nuestra necesidad de ellas conmemoramos y hacemos que sea más real esa finalidad que nos rodea y nos plantea nuevamente esa cuestión central de cualquier muerte: ¿Para qué es la vida?” . Raymon Carver nació en Oregon en 1938. Sus relatos son asociados al minimalismo y los críticos le consideran el padre del realismo sucio, que se caracteriza por su tendencia a la sobriedad, la precisión y una parquedad extrema en el uso de las palabras. En la época de su muerte Carver era considerado un escritor de moda, un icono que América "no podría darse el lujo de perder", según Richar Gottlieb, entonces editor de New Yorker. Sin duda era su mejor cuentista, quizá el mejor del siglo junto a Chéjov, en palabras de Roberto Bolaño. Sin embargo, Carver consideraba su obra poética más esencial y el medio con el que mejor expresaba sus sentimientos.
Cuando le diagnosticaron cáncer al pulmón, Carver continuó leyendo los horarios de los trenes que partían de la ciudad en que moriría. Una lista de compras de supermercado, que Tess encontró en una de sus camisas decía: “huevos, mantequilla de cacahuate, chocolate” y luego, después de un espacio en blanco, “¿Australia?” “¿la Antartida?”. La insistente creencia de Ray en su propia capacidad para recuperarse de los reveses durante el curso de su enfermedad y su afán por volver una y otra vez a los versos, incluso hasta el mismo día de su muerte, demuestran plenamente que para él la poesía era una verdadera necesidad. Su inigualable talento para convertir a gente y situaciones vulgares en casos extraordinarios, tan presentes en su obra, se hacen más excelsos y primorosos en sus Poemas Póstumos.
Carver murió en 1988 en Washington, cuando aún no cumplía los 50 años. Aquí les va una gota de su verdad:


T E R M Ó P I L A S

De vuelta al hotel, al contemplar cómo se suelta, luego cepilla

su pelo rojizo delante de la ventana, sumida en privados

pensamientos, con los ojos en otra parte, por alguna razón

recuerdo a aquellos lacedemonios de los que escribió Herodoto,

cuyo deber era defender las Puertas frenta al ejército persa.

Y las defendieron. Durante cuatro días. Antes, sin embargo,

ante la incredulidad de los ojos del propio Jerjes, los soldados

griegos se sentaron como despreocupados, en la parte de fuera

del cercado hecho de troncos cortados, peinando y repeinando

sus largos cabellos, como si se sólo se tratara de otro día de

una campaña que, por otra parte, carecía de importancia.

Cuando Jerjes exigió conocer el significado de aquellos actos

le dijeron: Cuando estos hombres van a perder la vida

antes quieren que sus cabezas estén bellas.

Ella deja su peine de mango de hueso y se acerca todavía

más a la ventana y a la decreciente luz de la tarde. Algo, un

movimiento y un crujido llega desde abajo y ha atraido

su atención. Una mirada, y se desentiende de ello.

43. Los Muebles puros




Más sobre Los Muebles en este blog:

42. Dos Muebles en Tàrrega



Ese día llovió. Habían pasado más de 530 días sin que cayera una sola gota de agua en la región de Lleyda, Catalunya. Era el 4 de Abril de este año, y al día siguiente debíamos aprestarnos para bombardear de poemas la ciudad. Coincidía la fecha con el primero de los seis bombardeos que recibió la pequeña Tàrrega, de manos de la Legión Cóndor de Franco, durante la Guerra Civil, en 1938. Pero llovió y nuestra tristeza fue mayor. Días después comprendimos que ese “bombardeo” de agua, llenó de misticismo y gratitud el corazón de los catalanes. Agua al fin. El bombardeo poético finalmente se realizó el 21 de Abril siguiente. Tras la puesta del sol, la plaza central recibió cerca de 50.000 poemas escritos por los alumnos de las 10 escuelas de la ciudad. El autor más joven tiene tres años. Nosotros a esas alturas estábamos de regreso en Londres, sufriendo como siempre, como Muebles puros. A la mañana siguiente, se podía leer en Elpais.com: “la palabra acalló el estruendo de las bombas”. Misión cumplida.

41. Garcilaso y el mar



Esta ciudad era el doble de mi sueño. Un lugar donde rezar y caminar resume, aunque lo evites, todas las actividades del día.
El mar llegó de repente, la tormenta aquí no se termina. El agua entra en la boca, la bruma entra en los ojos. Esto es todo lo que necesito saber. Llevo la lluvia a mi rostro y te miro, respiro.

40. Amargos


Amargos es un pequeño pueblo ubicado a pocos kilómetros de Corral, siguiendo el camino costero. Fue fundado por los españoles durante la conquista, quienes construlleron allí el Castillo San Luis de Alba de Amargos. A principios del siglo XX, Amargos fue un floreciente centro turístico. Le eran característicos su Hotel Shuster, su costanera y su muelle. Para el terremoto de 1960, Amargos simplemente desapareció. Hundiéndose 1,5 metros Amargos no volvió a conocer la dicha de otros tiempos. Hoy es una pequeña caleta de pescadores con no más de 200 habitantes.






Amargos

Fragmento

Tarde en Amargos
La lluvia dobla el frío de los pies entre las mantas
Las viejas mujeres esperan impacientes
La llegada de los buzos
Mientras las olas arrastran la frescura
Del muelle sumergido

Y bien, qué podríamos decir a propósito?
Qué podríamos esperar de la vida?
Caminar y fumar durante horas
Buscando la casa de los parientes
Que no veíamos desde niños
Pero no nos detuvimos
Quizá hubiésemos podido recoger
Algunos fragmentos de la tarde
Pero no lo hicimos
Antes cruzamos el manto de hierbas
Que no pudo llevarse el incendio.

***

Las casas, las naves
Flotan sobre estos caminos sin nombre
Caminos que ocultan la dicha ya pasada
- Como todos los caminos del mundo
Y que algún día cruzaremos en silencio
Pues un simple cabello es suficiente
Para agitar el mar.


(del libro Carta - Océano, Ediciones Leviathan, 2004)


39. El último tren se ha detenido

MAHMUD DARWISH


Traducción del árabe de María Luisa Prieto
Versión de Santiago Barcaza S.




El último tren se ha detenido en el último andén

Y nadie salva a las rosas

Ninguna paloma se posa en una mujer de palabras

El tiempo se ha acabado

El poema no puede más que la espuma.

No creas a nuestros trenes, amor, no esperes a nadie en la muchedumbre

El último tren se ha detenido en el último andén,

Y nadie puede retornar a los narcisos rezagados en los espejos de la penumbra.

Dónde dejaré la última descripción del cuerpo que en mí habita?

Todo ha terminado

Dónde está lo que ha terminado?

Dónde vaciaré el país que en mí habita?

No creas a nuestros trenes, amor

Las últimas palomas han volado


han volado


y el último tren se ha detenido en el último andén

Y no hay nadie.

38. La Carretera del Rock & Roll

He manejado el automóvil de mi vida por la dura carretera del Rock & Roll.- Primer Video Clip de Los Muebles